01
Entender el problema.
Antes de pensar en una solución, busco la fricción: qué necesita la persona, qué está fallando y qué cambiaría si lo resolvemos.
La IA me ayuda a explorar alternativas. El problema marca la dirección.
02
Diseñar el recorrido.
Conecto las piezas en una experiencia: qué se ve, qué se hace y qué pasa después. Prototipo, pruebo estados y cuido los detalles.
Diseño e ingeniería trabajan juntas para que la solución se entienda antes de construirla.
03
Construir el producto.
Uno interfaz, datos e IA para construir un producto funcional. Reviso el resultado con pruebas y uso real, y lo llevo hasta la entrega.
La tecnología acelera el trabajo. El criterio mantiene la dirección.